Lo normal es subcontratar: uno diseña, otro fabrica, otro transporta y otro vende. Cada uno hace su parte, cobra y se va. El problema aparece siempre en las costuras: el que diseñó no sabía cuánto ocupa en un contenedor, y el que transporta se encuentra un embalaje imposible.
Genérica Global existe para que esas costuras no estén. Cuando el que inventa, el que fabrica, el que lleva y el que vende se sientan en la misma mesa, los problemas se resuelven antes de existir.
No es una idea nueva ni especialmente lista: es lo que hacían las empresas pequeñas de toda la vida, cuando el que atendía el mostrador conocía al que estaba en el taller.
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