Pides las cajas
Nos dices cuántas necesitas y dónde. Te las llevamos vacías y dejas 20 € de señal, que se descuenta del envío.

Por aquí empezó todo. Recogemos en Madrid, cruzamos el Atlántico y entregamos en Paraguay. Cajas, mudanzas y lo que no cabe en una caja.
Lo que más sorprende a quien envía por primera vez: entre que pides las cajas y que las recogemos llenas puede pasar un mes entero, y no pasa nada.
Nos dices cuántas necesitas y dónde. Te las llevamos vacías y dejas 20 € de señal, que se descuenta del envío.
Cuando puedas. Hay quien tarda dos días y quien tarda dos meses; las dos cosas son normales y no corre ningún reloj.
Pasamos a recogerlas por tu portal, a la hora que te venga bien. Ese es el minuto cero del envío.
Almacén, consolidación, contenedor, Atlántico y aduana. Unos sesenta días, y te vamos contando por dónde va.
No hay que llevar nada a ninguna parte ni buscar una oficina. Nos dices a partir de qué hora estás y pasamos. La dirección de recogida tiene que estar en Madrid: es la única condición, y la decimos por delante para que nadie se lleve un chasco.
De ahí la caja va a la nave, donde se consolida con el resto de la carga. Consolidar es lo que hace que enviar una caja no cueste lo que cuesta enviar un contenedor.
El barco es la parte previsible del viaje. La que varía es la aduana al llegar: unos días si todo está en orden, más si hay que revisar algo. Por eso hablamos de unos sesenta días y no de una fecha exacta.
Es una estimación honesta, no una promesa. Si se retrasa, te lo decimos nosotros antes de que preguntes: preferimos que nos llames enfadado por una fecha que no cumplimos a que te enteres tú solo.

Cajas estándar recogidas en la Comunidad de Madrid. Es lo más habitual y lo que se puede cerrar por teléfono o por WhatsApp en un rato.

Una casa entera, con muebles y electrodomésticos. Se valora una a una: no hay dos mudanzas iguales, y por eso no hay tarifa de catálogo.

Vehículos, maquinaria, lo que pesa o no entra por la puerta. Lo mira el equipo técnico y te dice cómo se hace y qué cuesta.
Una empresa hispano-paraguaya con gente a los dos lados: oficina en Madrid y presencia en Paraguay. Eso es lo que permite acompañar un envío de principio a fin sin que a mitad de camino aparezca un intermediario que se desentiende.
Y también es lo que permite que quien te atienda hable tu idioma —español o guaraní— y sepa de qué barrio le estás hablando.

Allí puedes pedir presupuesto, seguir tu envío y entrar a tu portal de cliente.
Ir a genericaenvio.comContestamos el mismo día laborable, y lo primero que te decimos es si sale o no.